Una dulce sonrisa,
te da un dulce despertar
Un despertar, las tinieblas de la noche hace tiempo que se han ido, la habitación en penumbra empieza a llenarse de suaves sonidos, su origen en la otra punta de la habitación.
Al principio suaves, espaciados, ligeros. Unos sonidos que te trasladan suavemente del reino de los sueños a nuestra realidad. Su ritmo va aumentando poco a poco. El reino de los sueños empieza a quedar lejos, distante. Mi cuerpo, mi mente se despiertan.
Cada mañana un despertador muy especial me marca el inicio del nuevo dia.
Con las ganas de iniciar un nuevo día me incorporo, me acerco al origen de los ruidos, y allí esta Lita, mi despertador, desperezándose, reclamando su comida.
Con cuidado la cojo y la traslado a nuestra cama, las últimas gotas de sueño la abandonan, se da cuenta de donde está y su cara soñolienta se vuelve risueña, ha empezado un nuevo día.
Ha empezado una nueva aventura para ella, un nuevo día en su corta vida, un nuevo día para experimentar.
Con cuidado le cambio el pañal, cargado por una larga noche.
Mi amada nos observa, en su cara una sonrisa, la dulce sonrisa que espero cada mañana, la dulce sonrisa que me hace coger fuerzas para afrontar el día. Esa sonrisa sin la cual estaría perdido.
Coge a Lita, y ante mi se presenta ese misterio que es darle de comer. Madre e hija se funden en un solo cuerpo, en una conexión especial que solo ellas podrán tener. Con algo de envidia pero feliz las contemplo. Quedo embelesado ante la escena. Hasta que me doy cuenta que tengo que salir corriendo que llego tarde.
Día prepárate que allí voy.
Hacía tiempo que el despertarme no me hacia tan dichoso.
Al principio suaves, espaciados, ligeros. Unos sonidos que te trasladan suavemente del reino de los sueños a nuestra realidad. Su ritmo va aumentando poco a poco. El reino de los sueños empieza a quedar lejos, distante. Mi cuerpo, mi mente se despiertan.
Cada mañana un despertador muy especial me marca el inicio del nuevo dia.
Con las ganas de iniciar un nuevo día me incorporo, me acerco al origen de los ruidos, y allí esta Lita, mi despertador, desperezándose, reclamando su comida.
Con cuidado la cojo y la traslado a nuestra cama, las últimas gotas de sueño la abandonan, se da cuenta de donde está y su cara soñolienta se vuelve risueña, ha empezado un nuevo día.
Ha empezado una nueva aventura para ella, un nuevo día en su corta vida, un nuevo día para experimentar.
Con cuidado le cambio el pañal, cargado por una larga noche.
Mi amada nos observa, en su cara una sonrisa, la dulce sonrisa que espero cada mañana, la dulce sonrisa que me hace coger fuerzas para afrontar el día. Esa sonrisa sin la cual estaría perdido.
Coge a Lita, y ante mi se presenta ese misterio que es darle de comer. Madre e hija se funden en un solo cuerpo, en una conexión especial que solo ellas podrán tener. Con algo de envidia pero feliz las contemplo. Quedo embelesado ante la escena. Hasta que me doy cuenta que tengo que salir corriendo que llego tarde.
Día prepárate que allí voy.
Hacía tiempo que el despertarme no me hacia tan dichoso.
10 comentarios:
Me encanta la forma en que adoras a tu mujer. y tambien a tu Lita, claro.
Ojalá mi sonrisa fuera el aliento de mi marido...en fin.
Precioso, sin duda.Como cada dedicatoría que haces a tu familia.
Les estas haciendo bello regalo con tus palabras.
¡Qué bonita tu forma de escribir!, me ha parecido super tierno...aysss...
Un saludo, xiluso.
Que bien adelante comete el mundo.
Amylois, mi familia (que bien suena esto) son el centro de mi vida y desde aquí quiero agradecerselos.
Hola Beth, bienvenida seas, ya me dicen que quien pasa por aquí se empacha :P
Si supieras Aiyana como han cambiado mis despertares
rpEsos son buenos motivos para empezar bien el día. Me alegro de que así sea ;)
Besos muuuuacks!
Que linda escena... estoy deseando ser la protagonista de ella.
Besitos.
Me has dejado sin palabras, llena de baba y un poco verde de envidia. Es lo más hermoso que he leído en mucho tiempo. Es sencillo, sin aditivos innecesarios. Es perfecto. Y un día tras otro día. :) sonrío con tu sonrisa y con la de Lita.
Tremendo.
Un beso enorme.
Leyendote a cualquiera le dan ganas de ser padre! ;)
Ojalá todos los niños del mundo sintieran el mismo amor por parte de sus padres que el que debe estar sintiendo Lita.
Un abrazo!
Me encanta la forma de la q cuentas las cosas, es como una novela pero absolutamente real. Un saludo Xiluso y sigue cultivando ese amor que te caracteriza y con el q impregnas tus letras.
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