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miércoles, 24 de diciembre de 2008

Una luz, una esperanza (su primer año de vida)

Como hemos llegado hasta aquí.


Hace un año,

nuestra vida cambio,
para no ser nunca más igual


Lita, mi pequeña luz.

Hoy 24 de diciembre de 2008, va a cumplirse un año desde que mis brazos pudieron cogerte por primera vez, con miedo con mucho miedo a hacerte daño, pero a la vez con una gran alegría dentro de mi corazón.

Lita, nuestra pequeña luz, iluminaste nuestras vidas con una color diferente, no lo sabíamos, pero tu luz se complemento con las nuestras iluminando todo de una manera especial.

Lita, hace un año estábamos en el hospital, los tres, nosotros esperando tu llegada en una pequeña sala de parto, y tu luchando por venir. Llegabas tarde pero justo a tiempo para poder pasar la primera Navidad con tus padres, una Navidad diferente para todos en una habitación del Hospital

Esta es tu segunda Navidad, pero es la primera Navidad que pasaremos los tres en casa. Los tres, y por supuesto el señor árbol que tantas luces tiene y atrae tanto tu atención, y ese pequeño paisaje que construyo papa, donde hay un niño recién nacido y que tu siempre quieres coger, al niño, a los camellos y a esos pobres señores a los que tus papis llaman reyes y que casi van por el suelo.

Has adoptado a ese oso cantarín con él que tus padres nunca supieron que hacer, y bailas al ritmo de su música cada vez que le aprietas los brazos.

Te has convertido en una fan de los barquillos y te lanzas sobre ellos cada vez que los ves.

Y naturalmente mueves tus brazos y aplaudes al son de los villancicos.

Una Navidad muy diferente, y espero que la primera de muchas.


Lita, antes de que se me olvide Feliz Cumpleaños, tus papis


Espero Lita que dentro de poco cuando sepas leer, leas esto y le puedas echar en cara a tu padre lo "cursilero" que era.

martes, 22 de abril de 2008

Una luz, una esperanza (un año después)

Como hemos llegado hasta aquí.


una luz,

una vida,
un sol nos ilumina


Tic, tac, tic tac, ...

El gran reloj que marca nuestras vidas, poco a poco, ha ido moviendo sus engranajes, sus agujas han ido marcando un año de nuestras vidas.

Ha pasado un año, pero parece que fue ayer cuando empece a narrar mi aventura, nuestra aventura, la mía, la de mi amada y la de la pequeña Lita.

Ya hace un año, un año desde que una pequeña chispa, un destello de luz cambio nuestras vidas.

A mediados de abril, en medio de una primavera que llamaba a vivir, un pequeño análisis de sangre nos confirmaba un gran resultado, mi amor estaba embarazada. Nuestra pequeña luz, Lita, empezaba a gestarse dentro de Ella.

Fue un largo camino, pero ahora se nos antoja muy corto, un camino que culmino en una gran fiesta de bienvenida, la fiesta de la llegada de Lita.

Pronto se cumplirán 4 meses, un tercio de año, desde su llegada. Cuatro meses que han revuelto mi vida, cuatro meses en los que Lita no ha dejado de sorprenderme, no quiero engañar a nadie diciendo que han sido fáciles, mirando hacia atrás puedo decir que han sido duros, pero la recompensa, ver la sonrisa de mi hija ha pagado la pena.

Y para que podáis disfrutar como yo aquí os dejo unas cuantas sonrisas de Lita.



miércoles, 9 de enero de 2008

Una luz, una esperanza ( y X)

Como hemos llegado hasta aquí


Un final,

un inicio,
una nueva vida


Un dolor, otro, cada 15 minutos, cada 10.
Una sonrisa forzada, otro pinchazo.
Nuestra luz quería brillar más que nunca. Se estaba haciendo presente, estaba avisando de que iba a llegar.

Una hora: las tres de la mañana
Un destino: el hospital
Un día: el 24 de diciembre.

Así se inicio la última etapa de este viaje, así tomamos la recta final que nos llevaría hasta nuestra Luz, hasta Lita nuestra niña.

Hubo dudas, hubo miedo, fueron 12 horas de espera. Finalmente a media tarde, entre las cuatro y las cinco nuestra luz brillo en su plenitud.

12 horas duras, 12 horas donde la más dura impotencia se apodero de mí, era un simple espectador, no podía hacer nada. Delante de mí las dos personas que más quiero sufrían y yo simplemente solo podría dar palabras de animo, consolar a mi amada. Los médicos parcos en palabras, hacían su trabajo, rutinario para ellos, iban y venían y yo solo podía mirar.

Al final el camino se volvió tortuoso, se complicó. Nuestra luz tembló, una palabra sonó en el aire, cesárea. A partir de ese momento ni pude ser un espectador, las dos desaparecieron de mi vista, mi amada y Lita en su interior.

Espera 20 minutos, dijeron, minutos que se alargaron hasta la hora, pero por fin, la pude ver, a mi luz brillando, mirándome con sus ojitos negros, pequeña, indefensa, notando que mi vida cambiaba, que a partir de ese momento sería diferente.

Habíamos llegado al final de nuestro viaje, nuestra luz ya estaba con nosotros, iluminando nuestras vidas, iluminando un nuevo camino un camino sin retorno que iba a transformar nuestras vidas.

Al final de la tarde pudimos reunirnos los tres, mi amada, Lita y yo, en el inicio de una gran aventura, la aventura de vivir.

Lita, llegaste un 24 de diciembre, pero no llegaste sola, llegaste de la mano de mi gran amiga la Luna, llegaste el día de Luna Llena. Casualidad, ¿quien sabe?. Ella la luna, siempre me ha acompañado en los momentos importantes de mi vida.


Y como esto no podría acabar así, aquí os dejo unas cuantas fotos de mi luz









Más fotos aquí

jueves, 29 de noviembre de 2007

Una luz, una esperanza (IX)

Como hemos llegado hasta aquí


Lita,
nuestra amada luz,
¿sabes?

Nuestra vida se empieza a llenar de tus destellos. Allá donde miramos vemos un brillo que te pertenece. Estás empezando a iluminar con fuerza nuestra vida como jamás habíamos pensado.

Nuestro hogar, poco a poco, se ha llenado de tu presencia, te podemos sentir en él. No sabemos como, ni por qué, pero brilla de una forma diferente. Tus destellos se han ido extendiendo por él, tomando posesión, muy lentamente, iluminandolo.

Primero fue en un armario, un estante todo tuyo. Luego llegaron tus fotos, cosas que te pertenecían, y finalmente una habitación mudo su color, sus muebles, su atmósfera.

Casi podemos tocarte, casi estás a nuestro lado, y los nervios empiezan a aflorar: ¿Estaremos preparados? ¿Sabremos cuidar de nuestra luz?

Nuestro hogar ha cambiado, nuestra vida a cambiado, y aun no estás con nosotros. ¿Estaremos listos para el temblor que se avecina en nuestra vida?.

Lita, te esperamos. Y no seas muy dura con nosotros si al principio nos cuesta mantener el equilibrio en ese temblor.


Sabéis que es estar abrazado a Ella, mi amor, en la cama, vientre contra vientre y sentir como se mueve Lita entre nosotros, sentir como algo acaricia mi vientre. Creo que pocos momentos me hacen tan feliz.

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Una luz, una esperanza (VIII)

Como hemos llegado hasta aquí



una mano,
una manita,
una manaza...

Cinco dedos, cinco semanas, se pueden contar con una mano. Lita una mano nos separa, cuando caigan sus dedos estarás con nosotros.

Hace poco nos han desvelado parte de tus secretos, nos hemos adentrado en tu casa, y te hemos visto, a ti, a nuestra luz.

Te hemos visto a través de esas pantallas negras que tienen los médicos, esas pantallas que nos quitan el poder imaginar como seras, esas pantallas negras que nos tranquilizan al poder ver que estás bien.

Nos han dicho que eres grande y que vienes con prisas por salir. Lita, si todo va bien, la próxima vez que te veamos estarás en nuestros brazos.

Cada vez eres más real.

Poco a poco, te has ido haciendo un hueco en nuestra casa, y sin darnos cuenta ya formas parte de ella.

Mientras escribo esto te vuelves a hacer presente, a mi lado una barriga bota de manera escandalosa, Lita ya se que estas allí, una manita golpea mientra otra, la de tu madre reposa sobre su vientre, tu casa.

Una mano, la mano de Ella.
una manita, Lita por supuesto.
Una manaza, la mía que osa escribir esta historia.



Ya falta poco y los nervios se disparán, el més que viene, como pasa el tiempo

viernes, 28 de septiembre de 2007

Una luz, una esperanza (VII)

Como hemos llegado hasta aquí



El silencio envuelve a la noche, a mi lado, en la cama, duerme Ella, mi amor. Rodeo su delicado vientre con mi brazo.

Los dos fusionados en un hermoso sueño, descansamos, cogiendo fuerza para el día que se acerca.

De repente un golpe me despierta, un golpe bajo mi brazo.

Una voz a mi lado: ¿Lo has notado?

El golpe se repite, no hay duda.

Nuestra luz se hace presente, allá en su morada se mueve y golpea.

Nuestra habichuela nos da señales de su presencia, esta allí, estamos allí los tres juntos.

Un momento único ha pasado, una noche mágica que no será la última.

Lita, nos vemos dentro de 10 semanas.


Por cierto, tema menos prosaico, me duele la cabeza de ver modelos de cochecitos .... ¿Por que hay tantos? ...

lunes, 10 de septiembre de 2007

Una luz, una esperanza (VI)

Como hemos llegado hasta aquí





1, 2, 3 ...

3er trimestre




Sin darnos cuenta, sin saber como, nos hemos metido de lleno en la última etapa de este viaje.

Tres meses, un número mágico, tres meses para que seamos tres.

Un buen momento para hacer una pausa y tomar fuerzas para encarar el final del viaje.

Un pequeño descanso, un instante para echar la vista atrás y ver el camino recorrido, nuestro guisante, nuestra habichuela, nuestra futura princesa ha pasado ha ser una diminuta luz, casi intangible, a dar unas patadas con fuerza para mostrarnos que esta aquí con ganas, muchas ganas, de vivir.

Se acercan los momentos de las prisas, ¿estará todo preparado?, se acercan lo momentos de las dudas, ¿podremos con esta nueva, maravillosa tarea?.

Pero ahora no es momento de dudar, la pausa se acaba, hemos de continuar nuestro viaje. Con la certeza de que lo haremos tan bien como sepamos, e incluso mejor.

Tomamos el camino con fuerza, con una gran alegría, por que sabemos que ella, nuestra niña, nos espera al final de este camino.

jueves, 2 de agosto de 2007

Una luz, una esperanza (V)

Como hemos llegado hasta aquí


20 semanas,
20
hojas de una margarita deshojada ...

Hemos llegado a la mitad, nuestra habichuela poco a poco va creciendo en el interior de ella, haciéndose sitio, preparándose para venir a este mundo.


20 semanas faltan, una eternidad.
20 semanas pasadas, un instante.

Es curioso como él tiempo se dilata. Parece que fue ayer, cuando hacia el primer post de esta serie, parece que fue ayer cuando con temores iniciábamos este camino. Ayer ..., pero el mañana, en diciembre, se ve lejos, muy lejos.

Lita, así la/le llamamos, diminutivo de habichuela, Lita va creciendo poco a poco a su ritmo, absorta/o de nuestros temores, de nuestros deseos, de nuestras alegrías. Su corazón ya late con fuerza, sus manos crecen, su nariz respingona apunta al cielo con firmeza.

Lita, queremos que pronto estés con nosotros, en diciembre. Un mes que era triste para mí, en Navidad una época que me deprimía. En el una vida se fue, ahora llega otra.

Lita, nuestra luz, te esperamos.


He descubierto una nueva sensación, el poder abrazar a las dos personas que más quiero a la vez, poner mis manos rodeando su vientre.

viernes, 8 de junio de 2007

Una luz, una esperanza (IV)

Como hemos llegado hasta aquí


Hoy sin palabras


Esta imagen lo dice todo, aquí tenéis la luz que guía nuestro camino, aquí tenéis a nuestra esperanza. Aquí tenéis el resultado de nuestro amor.

lunes, 14 de mayo de 2007

Una luz una esperanza (III)

el cámino hasta aquí


9
semanas de esperanza



La luz titila, esta allí y esta viva.

Parece que el hecho de mirarla, nos emboba, nos atonta, pero que tontería más feliz que corre en nuestras vidas.

Se acerca el momento del anuncio público, no sé que pasara, lo que sí se es que nuestras vidas ya han cambiado para siempre.


Tenéis que ver lo tonta que se te queda la cara al ver un guisante en una pantalla codificada y sentir de fondo un putum-putum que va muy rápido. Quien me ha visto y quien me ve :P

Esto continuará y preparaos, como no, para un gran final en diciembre (cuanto queda aún).

jueves, 19 de abril de 2007

Una luz, una esperanza (II)




Días de calvario,
días de tristeza,
días de esperanza





La luz ya esta encendida, y aunque pequeña, alumbra nuestra vida como nunca nos hubiéramos imaginado.

La esperanza llena nuestro corazón, y nos hace entrever una nueva etapa de nuestra vida tanto individual como de pareja.

Es prematuro para anunciarlo a los cuatro vientos, aun falta recorrer un largo camino, pero no es prematuro para explicaros lo felices que están nuestros corazones.

jueves, 12 de abril de 2007

Una luz, una esperanza




   Días de calvario,
   días de tristeza,
   días de esperanza





Ha costado mucho traer la lámpara, el aceite, la mecha. Con mucho cuidado, con la delicadeza más absoluta se han ido montando las piezas una a una.

Todo se ha preparado para poder encender una luz. Una luz que ilumine nuestras vidas.

Con la lámpara ya montada, con mucho cuidado y una gran esperanza, los dos juntos, Ella y yo, hemos cogido la mecha y la hemos encendido.

No ha sido fácil, se apagaba, pero parece ser que por fin ha encendido. Entre la oscuridad se pude ver un pequeño rayo de luz. Un rayo de luz que empieza a iluminar nuestras vidas. Todavía es débil, todavía puede apagarse, pero por nosotros no quedará.

Aun queda un largo camino, y en nuestro corazón esta el deseo de que la luz brille en toda su plenitud.

Todavía es pronto para decirlo, pero el primer paso ya esta hecho.