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martes, 8 de julio de 2008

Las piedras de mi vida



Grandes piedras,
llenan mi vida,

grandes piedras

formán mi vida




Se me escapaba entre las manos no había forma de retenerlo, el tiempo se deslizaba entre mis dedos cada vez más rápido.

Veía como pasaban los días y como delante de mi se acumulaban cada vez piedras y más piedras. Piedras que eran mi vida, piedras que eran las cosas que tenia que hacer, piedras que cada vez me lastraban más.

A mi memoria vino un recuerdo una pequeña historia que me contó, como no, mi mentor ya hace tiempo, un relato que fue volviendo a mí en otras ocasiones y tuvo una época famosa en Internet, volvió a mi diversas veces pero no era su momento, ahora si que lo era. Mi mentor me explico un día que...

Un joven discípulo acudió a su maestro por que no tenía tiempo para hacer todas las tareas que le habían encomendad. Estaba desesperado y acudió a pedirle consejo.

Encontró a su maestro sentado junto al rió a la sombra de un árbol tomando agua fresca de una jarra que tenia a su lado. Allí el discípulo le planteo su duda.

El maestro como respuesta vació la jarra en un vaso y le pidió que le trajera unas cuantas piedras del río. El maestro las puso cuidadosamente dentro de la jarra. Pregunto a su discípulo si creía que la jarra ya estaba llena. El discípulo contesto, con mucha seguridad, que ya lo estaba, que no cabían más piedras. Como respuesta el maestro le pido que le trajera un poco de gravilla que había en la orilla del río y la puso en la jarra. Volvió a preguntar si estaba llena, el discípulo, ahora no tan seguro, volvió a decir que si, no cabía más gravilla. Entonces el maestro le pidió que cogiera un poco de arena del suelo y la fuese poniendo en la jarra. El maestro volvió a preguntar si ya estaba llena. El discípulo contesto no, en ese momento el maestro sonriente asintió y cogió el vaso de agua que tenía y lo volcó en la jarra, y amablemente le dijo que como ya poseía la solución a sus problemas que la hiciese servir.

El discípulo volvió contento a sus quehaceres poseedor de la respuesta: No importaba las cosas que tuvieses que hacer, si sabias colocar las cosas, siempre podrías hacer más.

A la semana volvió el discípulo a ver a su maestro, enfadado por el consejo que le había dado ya que su vida se había convertido en un desastre.

El maestro le dijo que no había entendido nada de su consejo y se lo explico:

Las primeras piedras, las que puse cuidadosamente, han de ser las cosas importantes de tu vida y han de ser las primeras que pongas por que si las pones las últimas no tendrás sitios para ponerlas y las perderás por el camino... Ahora ve y cumple tus tareas pero decide lo que es verdaderamente importante para ti, ten en cuenta lo que te importa.


Hace poco vacié mi jarra, y llevo unos días recolocando mis piedras grandes, hay muchas y me temo que alguna tendré que abandonar. Pero por ahora este pequeño rincón no es una de ellas.

Por cierto la semana que viene ira de libros que ya se me acumulan en mi mochila unos cuantos leídos

jueves, 19 de junio de 2008

Una frágil amistad


Un silencio,
un maldito silencio,
nos separó


Una historia, una de tantas historias que mi amiga la luna me trae cuando voy a verla en las noches de luna llena, esas noches en la que aparece con su gran esplendor. Esas hermosas noches en que la luna me susurra a la oreja historias que hablan del mundo. Historias que ella recoge y lleva en sus rayos de plata a quien quiera oírlas.

Aquí humildemente os pongo la última que me explicó:

Sabes Xiluso, conocía a dos chicas, dos chicas cuya amistad era innegable, no recuerdo en que momento empezó su amistad pero si que te puedo decir que desde siempre habían sido amigas, habían crecido juntas, habían vivido las alegrías, los problemas, se habían apoyado la una a la otra.

Se habían convertido en amigas inseparables, lo que le gusta a una le gustaba a la otra, y no hay que decir que lo que desagradaba a una no le gustaba para nada a la otra.

Era una amistad especial y curiosa, franca, no había secretos entre ellas, pero a la vez parecía una amistad imposible sus almas eran completamente diferentes. Eran tan diferentes como lo podían ser el Sol y la Luna, pero igual que estos astros se complementaban entre ellas.

A mis pies, en una noche de Navidad, se juraron amistad para siempre, no se separarían nunca, pasase lo que pasase.

Su amistad duro..., duro hasta que en una noche de primavera, la primera luna del solsticio de primavera en vez de dos vinieron tres a verme.

Ese año una de ellas había buscado el amor y lo encontró en un chico, fue un amor a primera vista. La amiga lo acepto, como no iba hacerlo, y se alegro por ella. Si era feliz ella también lo sería, o al menos eso creía.

La enamorada llevaba a su chico a todas partes, y la amiga vio como su terreno, ese terreno donde hasta hace poco solo había dos personas, poco a poco iba siendo invadido. Vio como su terreno se convertía en el terreno de ellos, y vio como, poco a poco, se convertía en la intrusa. Pero por su amiga, por su amistad aguantó.

La enamorada quería estar con su amiga pero también quería su chico e intento hacer esto compatible, no podía abandonar a su amiga.

Poco a poco estos supuestos sacrificios empezaron a debilitar su amistad, esa complicidad que tenían se empezaba a perder. Y lo peor, el chico vio a la amiga como una competidora y en ese momento explotó todo y se abrió una grieta. Los secretos llegaron y el silencio se interpuso entre ellas.

Poco a poco fueron llegando los reproches, y allí sus corazones se empezaron a enfriar y su amistad tan fuerte, tan sólida se volvió frágil y quebradiza.

La grieta se convirtió en un abismo y la razón se nublo, se separaron y cada una pensó que la otra simplemente se había aprovechado de ella.

Ya no las volví a ver nunca más juntas, aquella bonita, calida, amistad se perdió entre el frío de sus corazones.

Tantos años compartidos se perdieron en el silencio de la noche. Un silencio que se podía a ver roto con unas palabras unas simples palabras que nunca se dijeron.

Con este ¿bonito? cuento os dejo, a punto de empezar un fantástico viaje con mi niña y mi amada, que nos llevará por los aires a una antigua bota en el medio del mar. Tendreís noticias ...

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Futuro ...

Me concedieron un deseo, una gracia, ... una maldición.

Se me concedió la oportunidad de ver mi futuro, de ver que seria de mí. Lo acepte ilusionado, esperanzado.

Lo que vi no me gusto, fue horrible.

"Solo es el futuro, y se puede cambiar", pensé.

Ya se acerca el tiempo del futuro que vi y todo indica que mi destino no cambiara.

Intenté hacer cosas para cambiarlo, pero cada movimiento solo hacia que acercarme a él.

Ahora pienso en todo lo que he hecho para intentar cambiarlo, cosas que tal vez nunca hubiera hecho. Amigos que deje.

Ahora pienso que si todo lo que hice no fueron sino pasos para llegar a ese futuro maldito.

Mirando hacia atrás creo que mi primer error fue querer ver mi futuro, mi posible futuro, ya que en ese momento se convirtió en mi único futuro. Marco mis pasos.

Lo que hice para evitarlo me aboco a él. El saber se convirtio en mi perdición.

Mejor no haberlo conocido y tal vez habria acabado de otra forma, no hubieses dados esos pasos malditos ...


Algunos dicen que el destino ya esta escrito desde que nacemos, que nada podemos hacer por cambiarlo. Afortunadamente no soy de esos algunos.
Luna llena, te espero el 26

viernes, 10 de agosto de 2007

La aventura de morir


Había llegado al final del sendero, delante de él se abría un precipicio, detrás suyo una lengua de lava avanzaba hacia su posición devorando el camino por el que había venido. Si se quedaba allí moriría seguro, pero la opción que le quedaba no era mejor.

Observo las paredes del precipicio, demasiado lisas para bajar por ellas.

Sus opciones se resumían en saltar o esperar a la lava. Nunca había sido persona de no hacer nada así que sin pensárselo dos veces salto.

Mientras caía, hizo un repaso de como había llegado hasta allí. Había valido la pena no se arrepentía de nada.

El suelo se iba acercando.

Tenia claro que se encaminaba a una muerte segura. Por encima de él vio como la lava había llegado al precipicio y se desbordaba por él.

Sonrío, había conseguido unos segundos más de vida.

Una frase le vino a la cabeza: "morir debe ser una gran aventura". ¿Donde la había oído?. No, ¿donde la había leído? ... “Las aventuras de Peter Pan”. Lastima que no tuviese una Campanilla para que lo hiciese volar.

Si seria una gran aventura, allí estaba él delante de su destino. Dueño de su destino al haber podido elegir.

El suelo, ya a pocos metros, se acercaba ...


La aventura de morir empieza cuando nacemos, es nuestra mayor aventura y dura toda una vida.

lunes, 30 de julio de 2007

Un poco de luz


Poco a poco, y con la pala de mi navaja suiza, he ido sacándome las piedras que me cayeron en mi anterior post :P.

Con tranquilidad y a mi ritmo, he ido poco a poco sacándome el peso de encima, y por fin aquí estoy.

Y para hacerme perdonar mi ausencia aquí os dejo un cuento (no es mió, lástima) que marca una de las líneas que sigue mi vida, espero que os guste:



El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar mi vieja granja, acababa de finalizar su primer día de trabajo, su cortadora eléctrica se había dañado y le había hecho perder dos horas de su trabajo. Después de repararla, un corte de electricidad le hizo perder dos horas más. Tratando de recuperar el tiempo perdido sufrió la rotura de dos hojas de su sierra. Resumiendo no fue su mejor día, pero para rematarlo su antiguo camión se negaba a arrancar.

Le dije que no se preocupase, que le acompañaría a casa sin ningún problema.

Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia.

Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.

Posteriormente me acompañó hasta el auto. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos.

- "ese es mi árbol de los problemas", contestó.

- "Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero hay algo que es seguro: los problemas no pertenecen a mi casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego. Luego a la mañana los recojo otra vez, Lo divertido es...-dijo sonriendo- que cuando salgo a la mañana a recogerlos, ni remotamente encuentro tantos como los que recuerdo haber dejado la noche anterior".

Tienes un problema ...
si tiene solución, ¿para qué te vas preocupar?, solo tienes que aplicarla.
si no tiene solución, ¿para qué te vas preocupar?, no hay remedio.


Yo en vez de un árbol tengo mi buzón de los problemas, lo abro y allí los dejo antes de subir a mi piso.

lunes, 18 de junio de 2007

Esclavo de su corazón


Se creía dueño de sí mismo, dueño de su vida. Él la gobernaba con mano dura, con pulso firme marcando el rumbo a seguir.

Se consideraba libre de hacer lo que quisiera.

Un día, delante de él, apareció en el firmamento una estrella que ilumino su vida, la estrella aparecía noche tras noche acompañando su camino. Al ser libre "eligió" dejar de vivir de día para vivir en la noche con ella, no quería perderse ni un momento.

Pero una noche oscura, una negra noche, una noche de tormenta ella no acudió a su cita en el cielo, el cielo estaba negro y él desorientado no supo que hacer. Donde estaba su estrella. Decepcionado, amparado en su libertad, volvió a vivir de día no quería volver a verla, abandonaría la noche para siempre.

Él, libre, decidía lo que iba a hacer en cada momento, era dueño de sí mismo.

Hasta que un día, alguien, un viejo amigo (o tal vez no) le enseño una foto del cielo de la playa en la noche. Y la vio, allí estaba su estrella, noto que algo le faltaba recordó viejos tiempos y aprendió una amarga lección.

"Nunca se tiene la libertad de amar o de dejar de amar"

Estamos atados a los caprichos de nuestro pequeño corazón.

Pero tengamos presente, que aunque caprichoso, siempre está abierto a nuevas etapas cuando las viejas acabán. Dejemos que vaya a su ritmo y acompañemos su paso

miércoles, 30 de mayo de 2007

Lento ...


Siempre el mundo habia ido más rápido que él, por mucho que lo intentaba no conseguia llegar a las cosas.


Todo iba más deprisa.


Las cosas se le acumulaban, el trabajo se convertia en una montaña díficil de escalar.

Su desesperación era grande, pero solo duraba un segundo.

Él tranquilo, a su paso, empezaba su camino, lento pero seguro. Llegaba a lo que podia, y a lo que no podia, no dudaba en pedir ayuda.

Iba a su ritmo, con las prioridades bien claras.

Tenia una vida por delante.

Su filosofia era fácil:

"Que el mundo corre más, sin problema, ya me esperará en la cima"

Hace tiempo alguién le enseño que era mucho más importante el camino que no la meta. Alguién con quien compartia su camino desde hace tiempo. Alguién que le enseño que ir lento no era un problema.

Muchas veces queremos llegar a todo, poder con todo y "todo" se nos merienda. Aprendamos a compartir nuestro camino.



Ya hay fecha oficial para el gran evento de diciembre: el 20 ... como se retrase vaya regalo de Navidad más chulo que tendremos, por ahora a esperar.

miércoles, 25 de abril de 2007

Una gran verdad


Un cuento curioso que me explicó mi mentor, una noche bajo la luna:

"Un día, un gran sabio prometió a su discípulo que le haría una gran revelación.

Una que no podría encontrar en ninguno de los libros que recogían la sabiduría humana.


El discípulo, impaciente, le pidió al sabio que cumpliese su promesa lo antes posible, el sabio le ordeno:


- Sal fuera, ponte bajo la lluvia y quédate con los brazos abiertos y la cabeza mirando al cielo. Así de esta forma obtendrás la revelación.


Al día siguiente, el discípulo, con un pequeño resfriado, fue a buscar a su maestro para informarle:

- Maestro, seguí vuestro consejo y me empape hasta lo más profundo de mis huesos. Me sentí como un perfecto idiota.

- Muy bien - dijo el sabio - para ser el primer día creo que es una gran revelación, ¿ no te parece ?"


Solo cuando nos damos cuenta de nuestra insignificancia, podemos llegar a hacer grandes cosas.

martes, 10 de abril de 2007

Desvanecerse


Su figura imponente resaltaba en el horizonte, en la lejanía su figura parecía dura, abrupta, distante. En la proximidad una calidez envolvía su espíritu. La ternura se reflejaba en sus ojos.

Era único, irrepetible, como lo somos todos en este mundo.

Su empatía era grande, no dejaba indiferente a nadie, pero de pronto ocurrió, sin saber como, un día frío su calidez empezó a abandonarle. Su figura se empezó a desdibujar en el horizonte.

Su cuerpo, antaño imponente, se veía débil, su carácter duro se volvió blando. Nadie diría nunca que se encontraba ante la misma persona.

Poco a poco su figura se volvió borrosa, casi se podía ver a través suyo, lanzó una última sonrisa al aire, una sonrisa agridulce y sin más desapareció, se desvaneció en el aire como si nunca hubiese existido.

El lugar que ocupó se veía vacío sin rastro alguno de él.

viernes, 30 de marzo de 2007

Tirar lastre


¡Aire!”.

Me ahogaba, ya no podía más.




Mis piernas ya no respondían. Había corrido hasta quedarme sin resuello, tenia el corazón a punto de explotar.

Toda aquella carrera no había servido para nada, podía ver como delante mí la vida seguía corriendo y se alejaba.

Me era imposible seguir su ritmo, durante mi carrera había cogido demasiado peso, demasiadas cosas. Mi equipaje, ligero al principio de la carrera, se había tornado pesado y lastraba mi paso.

Solo tenia una opción: si quería volver a la carrera, si quería continuar a buen paso, tenia que tirar lastre, tenia que dejar parte de mi equipaje.

Grave decisión, lo único que sabia es que no podía continuar con todo, tenia que dejar algo pero no sabia que.

Fue una dura decisión primero intente eliminar las cosas superfluas, pero poco peso aligere. Finalmente saque algunas cosas importantes para mí, que llevaban mucho tiempo conmigo, que tuvieron su momento pero que ya no podía con ellas.

Poco a poco aligere el equipaje, con menos peso mi paso fue más rápido y pude ver como volvía a alcanzar la vida y ponerme a su nivel. Contento pero a la vez triste por el recuerdo de lo dejado en el camino cosas que tal vez no volvería a encontrar pero que al menos llevaba en mi corazón.

Mirando al frente continué mi camino, a la luz de la Luna

lunes, 12 de febrero de 2007

El arte de amargarse la vida (I)

Memorias de un amargado. Los inicios







"Lo re
conozco soy un amargado", el primer paso para solucionar un problema es reconocer que lo tienes, si no para que lo quieres solucionar. Por eso decidí de acudir a las reuniones de amargados anónimos a explicar mi caso.

Quería dejar de ser un limón y aquí estaba.

Después de duros años de trabajo, había decidido echarme un poco de azúcar, dejaría de ser un amargado.

Tenéis que saber que ser un amargado no es fácil se requiere mucha practica, muchos años de preparación y sobre todo estudiar bastante. No, no es fácil. Y naturalmente, solo serás el mejor si aparte de amargarte a ti mismo consigues amargar la vida de los que te quieren, de tus amigos, de la gente de tu alrededor.

Cuando consigues tener tu propia comunidad limón ya tienes el Cum Laude. Yo he estado a punto de conseguirlo, pero hoy he decidido abandonarlo todo.

Recuerdo mis inicios en esta, ahora, malograda carrera, tenia 6 años, vi a mis amigos por el balcón jugando, baje escopeteado por la escalera y salí por el portal en el momento en que pasaban corriendo, dije "Hola" y obtuve una respuesta de un canijo como yo: "Tu no juegas!!", y yo, naturalmente obediente, no jugué, era igual que fuesen más de diez y solo hubiese hablado el pequeño, me subí a casa llorando y no volví a bajar en toda la semana mientras me comía el coco de que ya no tenía amigos. No lo sabia pero acaba de matricularme en el cursillo de iniciación del amargado y había recibido mi primer limón y no fue el último.

En breve vinieron las artimañas para ponerme siempre en contra a todos mis amigos, claro como TODOS me tenían manía, no fue difícil.

Y no hablemos de mis pobres padres, no sabían el monstruo filial que se les venia encima,

Continuará...

martes, 23 de enero de 2007

La feria


Siempre recordaba haber vivido en la calle, 10 años intentando sobrevivir, una infancia perdida.

Y ahora aquellas personas que querían ayudarle, hacia ya un mes que habían aparecido. Y encima le venían con esta sorpresa:

"Mañana entrarían en la feria, y esas personas habían conseguido que la feria de la Ciudad les diese un ticket para que montasen en la atracción que quisieran"

No se lo podía creer. Durante la noche no pudo dormir, los nervios no le dejaban, la feria!.

Siempre la había visto como un lugar mágico pero nunca le habían dejado entrar, no tenía dinero. Pero mañana!

Se levanto pronto y corriendo fue al lugar donde habían quedado con esas personas, él y otros compañeros suyos de calle. Se dirigieron a la entrada de la feria, y allí le dieron el ticket que le permitiría subir en la atracción que quisiera. Tenia todo el día para elegir.

Había una montaña rusa, tío-vivos, caballitos, los autochoques. Sus amigos fueron eligiendo y fueron subiendo en las atracciones que elegía

El no se decidía, a que atracción podría subir, todas le parecían fantásticas, todas eran mágicas. Pasaba el día y seguía sin subir a ninguna.

Acabo el día y el no subió a ninguna atracción, prefirió quedarse con el ticket, quiso quedarse con la ilusión de que podía haber subido a lo que hubiese querido. La ilusión de poder elegir.

Tonto dirán algunos, se quedo sin nada dirán otros, pero realmente, lo verdaderamente bueno, lo guardo en su corazón.

jueves, 18 de enero de 2007

El cruce de caminos

Había llegado hasta allí, el camino no había sido fácil. Pero ahora tenia ante él una encrucijada, podía elegir entre dos caminos a seguir.

Una duda le asalto... ¿Por cual seguiría? Tenia que tomar una decisión y no parecía fácil.

Se tomo un momento para meditar. El viaje había sido duro, tuvo que enfrentarse a graves problemas, conoció a gente por el camino, perdió a amigos, pero siguió su dura senda, valiente sin mirar atrás, recto sin dudar. Sin hacer nunca marcha atrás. En ningún momento su paso tembló, fue firme, en ningún momento pensó en retroceder.

Creía que lo más duro ya había pasado.

Pero ahora allí estaba, delante de él dos caminos le invitaban a seguirlos, los dos sinuosos, los dos prometedores de nueva emociones. Se dio cuenta de que había llegado el peor momento de su viaje.

Una sensación extraña, nueva para él le invadió: tenia miedo!!.

Un miedo atroz le asalto cuando se puso a pensar que camino tenia que escoger. La duda se apodero de él, no podía escoger.

Tenia miedo, pero no miedo a lo que le pudiese deparar el camino si no que tenia miedo por que el elegir un camino implicaba abandonar el otro y dejar de conocer todas las cosas que le podía aportar, las personas que podría encontrar.

El miedo le venció y por primera vez en su vida decidió retroceder, volver atrás con una gran tristeza en su alma.

Ante la imposibilidad de elegir, decidió quedarse con lo que tenia, perdiendo no una sino dos posibles vidas.

jueves, 21 de diciembre de 2006

El hombre incompleto


Durante toda su vida había sentido que le faltaba algo, se encontraba incompleto. Se sentía como un puzzle inacabado.

Había vivido muchos años. Se consideraba una persona normal, o al menos es lo que creía. Pensaba que su vida había transcurrido dentro los cauces normales de toda vida, si eso se podía definir de alguna manera, y, si no fuese tan modesto, incluso podría tacharla de extraordinaria. Se había enamorado locamente, había creado una familia, sus hijos eran un encanto. En el trabajo estaba bien considerado y no tenía ningún problema. Caía bien a sus amigos e incluso podría decir que tenía algún que otro enemigo. Si, podía afirmar que lo tenía todo en su vida, era feliz. Pero algo se removía en su interior, le faltaba algo, pero no sabia que podía ser. Y lo peor es que estaba satisfecho con su vida pero no se sentía cómodo.

Se puso a revisar su vida, podía ver que había hecho de casi todo y lo que no había hecho tampoco quería hacerlo de manera apremiante. Había sido voluntario, estudiado dos carreras, había formado parte de asociaciones, había viajado. Si, aunque estuviera mal decirlo por él, había tenido una vida rica y llena, pero le faltaba algo y no sabia lo que era.

Desesperadamente se puso a buscarlo, lo necesitaba, su vida estaba incompleta si no encontraba lo que faltaba, aunque no supiera que era le carcomía, simplemente el hecho de que no estuviese allí lo incomodaba.

Pero por más que buscase, por más que intentase hacer cosas nuevas, no conseguía encontrar lo que le faltaba.

Un día, al atardecer, desesperado, se sentó en un banco de un parque cercano a su casa. Era invierno, y en el parque a esas horas ya no quedaba nadie. Todo estaba en silencio, se puso a mirar el cielo anaranjado que dejaba el sol en ese día que ya agonizaba.

De repente lo oyó, era una voz, una voz que le hablaba, le explicaba cosas. Se puso a escucharla y en ese momento la sensación de estar incompleto desapareció.

Su afán de hacer cosas, de no estar nunca quieto, había provocado que su yo interior se perdiese, el ruido de fuera acallaba su voz interior, pero ahora se oía. Al fin quedó completo, reencontró la parte que había perdido de él.


Que este cuento sea mi regalo de Navidad para todos los que paséis por aquí en estas fechas. Que os lo paséis bien.



lunes, 11 de diciembre de 2006

Ser libre

Un cuento, una adaptación de uno que me explicaron.

Era un gallo que venia de una legendaria estirpe de gallos, encargados de cumplir una tarea vital para el mundo. Su misión era:

la de cantar por la mañana para que el Sol se levantase y diera la vida al oscuro mundo.


Durante toda su vida había cumplido sin fallar, nunca, su importante tarea, era igual que hiciera frío o lloviese. Él siempre cantaba en el momento adecuado para que el Sol se levantase.

Ahora ya empezaba a ser mayor y era el momento de encontrar un discípulo a quien pasar esta importante misión, no era fácil, el elegido tenia que ser especial como lo fue él en su momento.El tiempo pasaba y no conseguía encontrar el sucesor adecuado para tan ardua tarea.

Todo había ido bien, hasta esa noche. Después de un duro día de invierno, día gelido, el Gallo se fue a dormir, no pasó buena noche, le subió la fiebre. Llegó la mañana, su gran momento ... pero el Gallo no se despertó a tiempo para su cita con el Sol.

Cuando se dio cuenta de la hora que era se desesperó, había fallado al mundo entero, la vida habría muerto sin su canto. El sol no se levantaría nunca más. El Gallo desesperado salió de su corral, ¿ qué podía hacer para solucionar su problema? De repente, elevo la vista al cielo, el Sol estaba allí resplandeciente, el Sol se había levantado sin su ayuda. No era necesario que cantase, su canto no servia para nada.

En ese momento el Gallo empezó a llorar, lloro mucho tiempo, amargamente si quereis, pero el que se acercaba a él podia ver que no eran lloros de tristeza, eran lloros de alegría, por la inmensa carga que se había sacado de encima.

Nadie más tendría que pasar por la dura vida que él había tenido, nadie más... ni él, por fin era libre.

A la mañana siguiente el Gallo se levanto a la hora de siempre, se levanto por que quiso y realizó su mejor canto, el canto que te inspira la libertad.

lunes, 27 de noviembre de 2006

Poder llorar

Un cuento

Era el caos, la ciudad esta vencida, los animos flaqueaban, ya se daba todo por perdido. La desesperación se extendia, el coste de mantener la ciudad habia sido ya muy grande.
Solo una cosa mantenia la esperanza, El. Habia perdido a su familia, a sus seres queridos en los primeros momentos. Pero a pesar de todo seguia llevando una sonrisa, era el referente de todos, siempre lo habia sido. Su entereza, su fuerza, su frialdad era el ejemplo a seguir.

Gracias a sus animos, gracias a su fuerza, contagio a los demas. La resistencia fue posible otro dia mas. Gracias a el la ciudad sobrevivio otro dia.

Por la noche todo el mundo habla de el, era el más valiente, el más fuerte, nada le podia afectar.
El, se retiro a su habitación, estaba solo, la sonrisa desaparecio de su cara, nadie le veia, al fin podia llorar. Aquí, en su habitación ya no tenia que ser el ejemplo de nadie.

Lloro amargamente toda la noche, mañana tenia que volver a ser el espiritu de la ciudad.