lunes, 30 de julio de 2007

Un poco de luz


Poco a poco, y con la pala de mi navaja suiza, he ido sacándome las piedras que me cayeron en mi anterior post :P.

Con tranquilidad y a mi ritmo, he ido poco a poco sacándome el peso de encima, y por fin aquí estoy.

Y para hacerme perdonar mi ausencia aquí os dejo un cuento (no es mió, lástima) que marca una de las líneas que sigue mi vida, espero que os guste:



El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar mi vieja granja, acababa de finalizar su primer día de trabajo, su cortadora eléctrica se había dañado y le había hecho perder dos horas de su trabajo. Después de repararla, un corte de electricidad le hizo perder dos horas más. Tratando de recuperar el tiempo perdido sufrió la rotura de dos hojas de su sierra. Resumiendo no fue su mejor día, pero para rematarlo su antiguo camión se negaba a arrancar.

Le dije que no se preocupase, que le acompañaría a casa sin ningún problema.

Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia.

Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.

Posteriormente me acompañó hasta el auto. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos.

- "ese es mi árbol de los problemas", contestó.

- "Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero hay algo que es seguro: los problemas no pertenecen a mi casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego. Luego a la mañana los recojo otra vez, Lo divertido es...-dijo sonriendo- que cuando salgo a la mañana a recogerlos, ni remotamente encuentro tantos como los que recuerdo haber dejado la noche anterior".

Tienes un problema ...
si tiene solución, ¿para qué te vas preocupar?, solo tienes que aplicarla.
si no tiene solución, ¿para qué te vas preocupar?, no hay remedio.


Yo en vez de un árbol tengo mi buzón de los problemas, lo abro y allí los dejo antes de subir a mi piso.

6 comentarios:

Jessika dijo...

Que lindo y que razón lleva, voy a plantar un árbol de los problemas a la entrada de mi nueva casa, tal vez me ayude y mucho.
Besitos.

Xiluso dijo...

Sip Jessika, hay cosas que no debemos permitir que invadan nuestra vida, no tienen derecho

Anónimo dijo...

Sabes? Para esas cosas que duelen, que ahogan, que molestan, ésas que no les cuento a nadie... yo no tengo un árbol, ni tampoco un buzón, ni nada parecido, yo sólo tengo mi blog... Mi pedacito de mundo, y a ratos, también funciona como un acogedor escondite...

Te dejo un abrazo,

Xiluso dijo...

Angelita, mi blog empezó así, pero llego a ser tan negro y deseperante que lo reconvertí y lo abrí un poco más al mundo.

erMoya dijo...

Me encantaría tener un arbolito de esos... y/o aprender a usarlo...

Será que soy muy pesimista pero... cuando las cosas tienen solución suelo no conocerla... y cuando no la tienen me desvivo por encontrar una... :S

Saludos

La Dulce Luna dijo...

Dulce Xiluso,me da mucha alegría reencontrarme contigo. Gracias por haberte acordado de mí en este tiempo estival que invita a la ociosidad.

A mí me gustaría tener un árbol o un buzó o...lo que fuera...para dejar los problemas antes de entrar en casa. Yo, lo único que he logrado, es que no afecten a los míos; lo cual, a veces, supone para mí una carga inmensa. Me imagino que, poco a poco, iré tejiendo un saco donde meterlos...¿crees que lo conseguiré?.
Un dulce abrazo, amigo de la luna