lunes, 14 de mayo de 2007

Una luz una esperanza (III)

el cámino hasta aquí


9
semanas de esperanza



La luz titila, esta allí y esta viva.

Parece que el hecho de mirarla, nos emboba, nos atonta, pero que tontería más feliz que corre en nuestras vidas.

Se acerca el momento del anuncio público, no sé que pasara, lo que sí se es que nuestras vidas ya han cambiado para siempre.


Tenéis que ver lo tonta que se te queda la cara al ver un guisante en una pantalla codificada y sentir de fondo un putum-putum que va muy rápido. Quien me ha visto y quien me ve :P

Esto continuará y preparaos, como no, para un gran final en diciembre (cuanto queda aún).

jueves, 10 de mayo de 2007

Experimento

Mi cuerpo esta descompensado, el corazón va a su ritmo, la sangre golpea con fuerza dentro de mis venas.

Los sabios doctores me observan, saben que me pasa pero no tienen muy claro como solucionarlo. Una prueba, un medicamento nuevo, aumenta la dosis, quita este, pon aquel.

El corazón sigue a su ritmo, la sangre sigue golpeando con fuerza dentro de las venas. Pero ahora las piernas sedientas acumulan agua, no vamos bien.

Duermo poco y mal, esto empeora la cosa. La solución de los sabios: una pastilla para dormir, que fácil.

Me niego en redondo, estoy harto de pastillas. Están jugando conmigo, aunque no sea esta su intención.

Me siento como un gran experimento, nadie sabe porque me pasa lo que me pasa, y las soluciones son de manual. Se olvidán del conjunto: Yo

Hay momentos en que lo tiraría todo por la borda, algo me lo impide, Ella en el horizonte sonriendo para mí.


Hoy es su cumpleaños, un día feliz para Ella, un día feliz para mí. Un día como hoy nació mi gran amor.

jueves, 3 de mayo de 2007

¿Que suerte tienes?

Eso me repetía muchas veces mi mentor, cuando me quejaba de mis problemas, a esas edades no entendía a que se refería. Solo tenia mis problemas que para mí ya eran importantes.

Con el tiempo y la experiencia llegue a entenderle, la mayoría de mis problemas podían ser simples caprichos para una gran cantidad de gente.

Hace poco cayo en mis manos un libro, un pequeño pero interesante libro:

"Si el mundo fuera una aldea de cien personas"

Supongo que te sonará, el origen de este libro es un e-mail que ha dado la vuelta al mundo. Parte de la idea de que si redujésemos la población de la Tierra a una aldea de 100 personas, ¿Qué aspecto tendría?

Un ejemplo de los datos seria
  • 80 vivirían en chabolas o infraviviendas.
  • 67 adultos vivirían en la aldea y la mitad de ellos serían analfabetos.
  • 50 pasarían hambre.
  • 33 no tendrían acceso a agua potable.
  • 24 no tendrían electricidad. De los 76 que tienen electricidad la mayoría la usaría para tener luz de noche.
  • En la aldea habría 42 radios, 24 televisiones, 14 teléfonos y 7 ordenadores (pero alguna gente tendría más de una de estas cosas).
  • 7 tendrían un automóvil (alguno más de uno).
  • 5 personas tendrían el 32% de la aldea y serían de USA.
  • Las 33 personas más pobres solo recibirían el 3% de los ingresos de la aldea.

Y si esto le añadimos un poco de demagogia...

... si quieres saber cómo eres de rico, introduce tus ganancias anuales en globalrichlist.com donde podrás conocer cuánta gente hay más rica y más pobre que tú.

Ahora reconozco que he tenido suerte, la suerte de estar donde estoy y haber podido acceder a cosas que en otros sitios serian un sueño.

Puedo tener mis problemas, pueden ser serios, pero me los miro de otra forma.

Por cierto me alegro de estar entre los 30 adultos que saben leer y escribir sino, ahora, no podría estar haciendo esto.

Curiosidad si quereis ver el libro en formato de video, aquí lo teneis

miércoles, 25 de abril de 2007

Una gran verdad


Un cuento curioso que me explicó mi mentor, una noche bajo la luna:

"Un día, un gran sabio prometió a su discípulo que le haría una gran revelación.

Una que no podría encontrar en ninguno de los libros que recogían la sabiduría humana.


El discípulo, impaciente, le pidió al sabio que cumpliese su promesa lo antes posible, el sabio le ordeno:


- Sal fuera, ponte bajo la lluvia y quédate con los brazos abiertos y la cabeza mirando al cielo. Así de esta forma obtendrás la revelación.


Al día siguiente, el discípulo, con un pequeño resfriado, fue a buscar a su maestro para informarle:

- Maestro, seguí vuestro consejo y me empape hasta lo más profundo de mis huesos. Me sentí como un perfecto idiota.

- Muy bien - dijo el sabio - para ser el primer día creo que es una gran revelación, ¿ no te parece ?"


Solo cuando nos damos cuenta de nuestra insignificancia, podemos llegar a hacer grandes cosas.

jueves, 19 de abril de 2007

Una luz, una esperanza (II)




Días de calvario,
días de tristeza,
días de esperanza





La luz ya esta encendida, y aunque pequeña, alumbra nuestra vida como nunca nos hubiéramos imaginado.

La esperanza llena nuestro corazón, y nos hace entrever una nueva etapa de nuestra vida tanto individual como de pareja.

Es prematuro para anunciarlo a los cuatro vientos, aun falta recorrer un largo camino, pero no es prematuro para explicaros lo felices que están nuestros corazones.

jueves, 12 de abril de 2007

Una luz, una esperanza




   Días de calvario,
   días de tristeza,
   días de esperanza





Ha costado mucho traer la lámpara, el aceite, la mecha. Con mucho cuidado, con la delicadeza más absoluta se han ido montando las piezas una a una.

Todo se ha preparado para poder encender una luz. Una luz que ilumine nuestras vidas.

Con la lámpara ya montada, con mucho cuidado y una gran esperanza, los dos juntos, Ella y yo, hemos cogido la mecha y la hemos encendido.

No ha sido fácil, se apagaba, pero parece ser que por fin ha encendido. Entre la oscuridad se pude ver un pequeño rayo de luz. Un rayo de luz que empieza a iluminar nuestras vidas. Todavía es débil, todavía puede apagarse, pero por nosotros no quedará.

Aun queda un largo camino, y en nuestro corazón esta el deseo de que la luz brille en toda su plenitud.

Todavía es pronto para decirlo, pero el primer paso ya esta hecho.

martes, 10 de abril de 2007

Desvanecerse


Su figura imponente resaltaba en el horizonte, en la lejanía su figura parecía dura, abrupta, distante. En la proximidad una calidez envolvía su espíritu. La ternura se reflejaba en sus ojos.

Era único, irrepetible, como lo somos todos en este mundo.

Su empatía era grande, no dejaba indiferente a nadie, pero de pronto ocurrió, sin saber como, un día frío su calidez empezó a abandonarle. Su figura se empezó a desdibujar en el horizonte.

Su cuerpo, antaño imponente, se veía débil, su carácter duro se volvió blando. Nadie diría nunca que se encontraba ante la misma persona.

Poco a poco su figura se volvió borrosa, casi se podía ver a través suyo, lanzó una última sonrisa al aire, una sonrisa agridulce y sin más desapareció, se desvaneció en el aire como si nunca hubiese existido.

El lugar que ocupó se veía vacío sin rastro alguno de él.