viernes, 10 de agosto de 2007

La aventura de morir


Había llegado al final del sendero, delante de él se abría un precipicio, detrás suyo una lengua de lava avanzaba hacia su posición devorando el camino por el que había venido. Si se quedaba allí moriría seguro, pero la opción que le quedaba no era mejor.

Observo las paredes del precipicio, demasiado lisas para bajar por ellas.

Sus opciones se resumían en saltar o esperar a la lava. Nunca había sido persona de no hacer nada así que sin pensárselo dos veces salto.

Mientras caía, hizo un repaso de como había llegado hasta allí. Había valido la pena no se arrepentía de nada.

El suelo se iba acercando.

Tenia claro que se encaminaba a una muerte segura. Por encima de él vio como la lava había llegado al precipicio y se desbordaba por él.

Sonrío, había conseguido unos segundos más de vida.

Una frase le vino a la cabeza: "morir debe ser una gran aventura". ¿Donde la había oído?. No, ¿donde la había leído? ... “Las aventuras de Peter Pan”. Lastima que no tuviese una Campanilla para que lo hiciese volar.

Si seria una gran aventura, allí estaba él delante de su destino. Dueño de su destino al haber podido elegir.

El suelo, ya a pocos metros, se acercaba ...


La aventura de morir empieza cuando nacemos, es nuestra mayor aventura y dura toda una vida.

jueves, 2 de agosto de 2007

Una luz, una esperanza (V)

Como hemos llegado hasta aquí


20 semanas,
20
hojas de una margarita deshojada ...

Hemos llegado a la mitad, nuestra habichuela poco a poco va creciendo en el interior de ella, haciéndose sitio, preparándose para venir a este mundo.


20 semanas faltan, una eternidad.
20 semanas pasadas, un instante.

Es curioso como él tiempo se dilata. Parece que fue ayer, cuando hacia el primer post de esta serie, parece que fue ayer cuando con temores iniciábamos este camino. Ayer ..., pero el mañana, en diciembre, se ve lejos, muy lejos.

Lita, así la/le llamamos, diminutivo de habichuela, Lita va creciendo poco a poco a su ritmo, absorta/o de nuestros temores, de nuestros deseos, de nuestras alegrías. Su corazón ya late con fuerza, sus manos crecen, su nariz respingona apunta al cielo con firmeza.

Lita, queremos que pronto estés con nosotros, en diciembre. Un mes que era triste para mí, en Navidad una época que me deprimía. En el una vida se fue, ahora llega otra.

Lita, nuestra luz, te esperamos.


He descubierto una nueva sensación, el poder abrazar a las dos personas que más quiero a la vez, poner mis manos rodeando su vientre.

lunes, 30 de julio de 2007

Un poco de luz


Poco a poco, y con la pala de mi navaja suiza, he ido sacándome las piedras que me cayeron en mi anterior post :P.

Con tranquilidad y a mi ritmo, he ido poco a poco sacándome el peso de encima, y por fin aquí estoy.

Y para hacerme perdonar mi ausencia aquí os dejo un cuento (no es mió, lástima) que marca una de las líneas que sigue mi vida, espero que os guste:



El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar mi vieja granja, acababa de finalizar su primer día de trabajo, su cortadora eléctrica se había dañado y le había hecho perder dos horas de su trabajo. Después de repararla, un corte de electricidad le hizo perder dos horas más. Tratando de recuperar el tiempo perdido sufrió la rotura de dos hojas de su sierra. Resumiendo no fue su mejor día, pero para rematarlo su antiguo camión se negaba a arrancar.

Le dije que no se preocupase, que le acompañaría a casa sin ningún problema.

Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia.

Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.

Posteriormente me acompañó hasta el auto. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos.

- "ese es mi árbol de los problemas", contestó.

- "Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero hay algo que es seguro: los problemas no pertenecen a mi casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego. Luego a la mañana los recojo otra vez, Lo divertido es...-dijo sonriendo- que cuando salgo a la mañana a recogerlos, ni remotamente encuentro tantos como los que recuerdo haber dejado la noche anterior".

Tienes un problema ...
si tiene solución, ¿para qué te vas preocupar?, solo tienes que aplicarla.
si no tiene solución, ¿para qué te vas preocupar?, no hay remedio.


Yo en vez de un árbol tengo mi buzón de los problemas, lo abro y allí los dejo antes de subir a mi piso.

viernes, 6 de julio de 2007

Aplastado


Estaba feliz, deambulando por mi vida cual mariposa alegre, cuando una montaña no muy grande pero si muy pesada me cayo encima.

Cayó duramente sobre mis hombros, dejándome enterrado.

Y aquí estoy, en lo más hondo de la montaña, colapsado, lejos de la luz.

Pero siendo fiel a mi criterio de lentitud, de dejar pasar la vida, no me he preocupado. Simplemente he sacado la cuchara que lleva mi navaja suiza (todos tenemos un pasado :P) y con tranquilidad me he puesto a excavar. Lento pero sin pausa, y parece que el trabajo da su resultado (he aparecido por aquí :P).

Espero volver pronto a la normalidad, o al menos que el móvil tenga cobertura para ser más comunicativo :P

Así que mientras tanto ...

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¡ay, Dios!...
Cuando lo manda el destino, no lo cambia ni el más bravo,
si naciste pa martillo, del cielo te caen los clavos....

Para que llorar si puedes reir ;)

viernes, 22 de junio de 2007

El muro

Estoy cerca, a tu lado, pero a la vez muy lejos.

Te veo enfrente de mí, con mis ojos, podría tocarte. Pero una barrera, un muro infranqueable nos separa.

Tu voz llega a mí, tus dulces palabras acarician mi mente. Querría alargar mi mano y tocarte, pero ese muro sigue ahí.


¿Podrás esperar a que lo atraviese? ¿Tendré valor para atravesarlo?

Hoy ya no puedo. Me quedo aquí resignado lejos de ti, pero irónicamente tan cerca.

Me voy, me voy a recluirme a mi pozo. Algún día tendré el valor para atravesar el muro, me miento a mí mismo.

De repente una mano cálida se pone sobre la mía. Levanto los ojos y me sonríes. El muro ha desaparecido, la barrera infranqueable se ha convertido en un camino a seguir.

Que tonto fui, que tonto habría sido al irme.

¿ Por que vemos muros donde no hay?. ¿ Por que no confiamos en nosotros mismos ?


Una vez mi mentor me dijo que para conseguir algo sólo tienes que estirar el brazo, tal vez no lo consigas, pero al menos no te quedará la duda de que hubiese pasado.

lunes, 18 de junio de 2007

Esclavo de su corazón


Se creía dueño de sí mismo, dueño de su vida. Él la gobernaba con mano dura, con pulso firme marcando el rumbo a seguir.

Se consideraba libre de hacer lo que quisiera.

Un día, delante de él, apareció en el firmamento una estrella que ilumino su vida, la estrella aparecía noche tras noche acompañando su camino. Al ser libre "eligió" dejar de vivir de día para vivir en la noche con ella, no quería perderse ni un momento.

Pero una noche oscura, una negra noche, una noche de tormenta ella no acudió a su cita en el cielo, el cielo estaba negro y él desorientado no supo que hacer. Donde estaba su estrella. Decepcionado, amparado en su libertad, volvió a vivir de día no quería volver a verla, abandonaría la noche para siempre.

Él, libre, decidía lo que iba a hacer en cada momento, era dueño de sí mismo.

Hasta que un día, alguien, un viejo amigo (o tal vez no) le enseño una foto del cielo de la playa en la noche. Y la vio, allí estaba su estrella, noto que algo le faltaba recordó viejos tiempos y aprendió una amarga lección.

"Nunca se tiene la libertad de amar o de dejar de amar"

Estamos atados a los caprichos de nuestro pequeño corazón.

Pero tengamos presente, que aunque caprichoso, siempre está abierto a nuevas etapas cuando las viejas acabán. Dejemos que vaya a su ritmo y acompañemos su paso

viernes, 8 de junio de 2007

Una luz, una esperanza (IV)

Como hemos llegado hasta aquí


Hoy sin palabras


Esta imagen lo dice todo, aquí tenéis la luz que guía nuestro camino, aquí tenéis a nuestra esperanza. Aquí tenéis el resultado de nuestro amor.