martes, 4 de septiembre de 2007

La partida

Ya era hora de marcharse, su tiempo había pasado.

Lentamente, con calma, hacia sus maletas, recogiendo sus cosas, sus recuerdos. Habían sido varios meses y se habían acumulado muchas cosas.

Le veía como iba siguiendo la liturgia de cada año, como poco a poco su vieja maleta, compañera de tantos viajes, se iba llenando.

Un pensamiento triste cruzo mi mente, no quería que se fuese, quería que se quedase conmigo, mi vida sin él se oscurecería. Mis días cada vez serían más cortos.

Se que su ausencia despojaría de calidez a mi vida. Sin él, el frío volvería a mí.

"Clac", cerró su maleta. Sin decir nada la cogió y salió por la puerta.

Una promesa en el aire decía que nos volveríamos a ver el año que viene, mi corazón arde de deseo de que así sea.

Desde la ventana vi como se alejaba.

"Era su hora de marchar y se fue con las primeras lluvias de septiembre"

Solo pude decir ...

Adiós verano !!.



Cuando vuelvas, espero presentarte a una nueva luz que habrá en mi vida.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Mis teclas

Aquí estoy, delante de la pantalla aporreando a unas pobres teclas que no tienen nada que ver con lo que me pasa, o ¿tal vez sí?

“Escribo.... no... borro, Vuelvo a escribir. Cierro el fichero. Vuelvo a empezar. No, no me gusta lo que escribo. Lo vuelvo a borrar.”

Llevo unos días que empiezo a escribir y, a las pocas las líneas, lo dejo. No me gusta lo que veo. Lo que empiezo con un gran interés se va desliendo poco a poco al repicar las teclas.

Tal vez ellas, las teclas, no se han enterado de que las vacaciones se acaban y en un intento de prolongar el verano se niegan a trabajar, a proporcionarme esa chispa que sale cuando escribo con ellas, tal vez si escribo sobre ellas las despierte, despierte su interés y me ayuden a hacer algo útil.

“Tal vez consiga escribir algo nuevo, algo interesante.”

Pero no, hoy tampoco es mi día. Las teclas no cooperan. Mis dedos intentan
Motivarlas con movimientos rápidos, buscando una combinación de teclas que las emociones, pero no consiguen nada.

“Que le vamos hacer, espero que mañana se me de mejor, se les de mejor a ellas.”

Bueno falta poco para el inicio del curso laboral, espero que los primeros frescos de septiembre las despierten.

"Tengo tanto que decir... perdón, escribir..."




Por cierto esta noche en la que hay Luna Llena, acudiremos a ti los tres, tengo que presentarte ha alguien nuevo en mi vida, Ella, Yo y nuestra habichuela que ya da patadas. Ya os explicaré lo que me cuente. Por cierto ErMoya me dejaste un regalo y no lo he olvidado. Estoy en ello.

viernes, 10 de agosto de 2007

La aventura de morir


Había llegado al final del sendero, delante de él se abría un precipicio, detrás suyo una lengua de lava avanzaba hacia su posición devorando el camino por el que había venido. Si se quedaba allí moriría seguro, pero la opción que le quedaba no era mejor.

Observo las paredes del precipicio, demasiado lisas para bajar por ellas.

Sus opciones se resumían en saltar o esperar a la lava. Nunca había sido persona de no hacer nada así que sin pensárselo dos veces salto.

Mientras caía, hizo un repaso de como había llegado hasta allí. Había valido la pena no se arrepentía de nada.

El suelo se iba acercando.

Tenia claro que se encaminaba a una muerte segura. Por encima de él vio como la lava había llegado al precipicio y se desbordaba por él.

Sonrío, había conseguido unos segundos más de vida.

Una frase le vino a la cabeza: "morir debe ser una gran aventura". ¿Donde la había oído?. No, ¿donde la había leído? ... “Las aventuras de Peter Pan”. Lastima que no tuviese una Campanilla para que lo hiciese volar.

Si seria una gran aventura, allí estaba él delante de su destino. Dueño de su destino al haber podido elegir.

El suelo, ya a pocos metros, se acercaba ...


La aventura de morir empieza cuando nacemos, es nuestra mayor aventura y dura toda una vida.

jueves, 2 de agosto de 2007

Una luz, una esperanza (V)

Como hemos llegado hasta aquí


20 semanas,
20
hojas de una margarita deshojada ...

Hemos llegado a la mitad, nuestra habichuela poco a poco va creciendo en el interior de ella, haciéndose sitio, preparándose para venir a este mundo.


20 semanas faltan, una eternidad.
20 semanas pasadas, un instante.

Es curioso como él tiempo se dilata. Parece que fue ayer, cuando hacia el primer post de esta serie, parece que fue ayer cuando con temores iniciábamos este camino. Ayer ..., pero el mañana, en diciembre, se ve lejos, muy lejos.

Lita, así la/le llamamos, diminutivo de habichuela, Lita va creciendo poco a poco a su ritmo, absorta/o de nuestros temores, de nuestros deseos, de nuestras alegrías. Su corazón ya late con fuerza, sus manos crecen, su nariz respingona apunta al cielo con firmeza.

Lita, queremos que pronto estés con nosotros, en diciembre. Un mes que era triste para mí, en Navidad una época que me deprimía. En el una vida se fue, ahora llega otra.

Lita, nuestra luz, te esperamos.


He descubierto una nueva sensación, el poder abrazar a las dos personas que más quiero a la vez, poner mis manos rodeando su vientre.

lunes, 30 de julio de 2007

Un poco de luz


Poco a poco, y con la pala de mi navaja suiza, he ido sacándome las piedras que me cayeron en mi anterior post :P.

Con tranquilidad y a mi ritmo, he ido poco a poco sacándome el peso de encima, y por fin aquí estoy.

Y para hacerme perdonar mi ausencia aquí os dejo un cuento (no es mió, lástima) que marca una de las líneas que sigue mi vida, espero que os guste:



El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar mi vieja granja, acababa de finalizar su primer día de trabajo, su cortadora eléctrica se había dañado y le había hecho perder dos horas de su trabajo. Después de repararla, un corte de electricidad le hizo perder dos horas más. Tratando de recuperar el tiempo perdido sufrió la rotura de dos hojas de su sierra. Resumiendo no fue su mejor día, pero para rematarlo su antiguo camión se negaba a arrancar.

Le dije que no se preocupase, que le acompañaría a casa sin ningún problema.

Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio. Una vez que llegamos, me invitó a conocer a su familia.

Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos.

Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa.

Posteriormente me acompañó hasta el auto. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo visto cuando entramos.

- "ese es mi árbol de los problemas", contestó.

- "Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero hay algo que es seguro: los problemas no pertenecen a mi casa, ni a mi esposa, ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego. Luego a la mañana los recojo otra vez, Lo divertido es...-dijo sonriendo- que cuando salgo a la mañana a recogerlos, ni remotamente encuentro tantos como los que recuerdo haber dejado la noche anterior".

Tienes un problema ...
si tiene solución, ¿para qué te vas preocupar?, solo tienes que aplicarla.
si no tiene solución, ¿para qué te vas preocupar?, no hay remedio.


Yo en vez de un árbol tengo mi buzón de los problemas, lo abro y allí los dejo antes de subir a mi piso.

viernes, 6 de julio de 2007

Aplastado


Estaba feliz, deambulando por mi vida cual mariposa alegre, cuando una montaña no muy grande pero si muy pesada me cayo encima.

Cayó duramente sobre mis hombros, dejándome enterrado.

Y aquí estoy, en lo más hondo de la montaña, colapsado, lejos de la luz.

Pero siendo fiel a mi criterio de lentitud, de dejar pasar la vida, no me he preocupado. Simplemente he sacado la cuchara que lleva mi navaja suiza (todos tenemos un pasado :P) y con tranquilidad me he puesto a excavar. Lento pero sin pausa, y parece que el trabajo da su resultado (he aparecido por aquí :P).

Espero volver pronto a la normalidad, o al menos que el móvil tenga cobertura para ser más comunicativo :P

Así que mientras tanto ...

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida ¡ay, Dios!...
Cuando lo manda el destino, no lo cambia ni el más bravo,
si naciste pa martillo, del cielo te caen los clavos....

Para que llorar si puedes reir ;)

viernes, 22 de junio de 2007

El muro

Estoy cerca, a tu lado, pero a la vez muy lejos.

Te veo enfrente de mí, con mis ojos, podría tocarte. Pero una barrera, un muro infranqueable nos separa.

Tu voz llega a mí, tus dulces palabras acarician mi mente. Querría alargar mi mano y tocarte, pero ese muro sigue ahí.


¿Podrás esperar a que lo atraviese? ¿Tendré valor para atravesarlo?

Hoy ya no puedo. Me quedo aquí resignado lejos de ti, pero irónicamente tan cerca.

Me voy, me voy a recluirme a mi pozo. Algún día tendré el valor para atravesar el muro, me miento a mí mismo.

De repente una mano cálida se pone sobre la mía. Levanto los ojos y me sonríes. El muro ha desaparecido, la barrera infranqueable se ha convertido en un camino a seguir.

Que tonto fui, que tonto habría sido al irme.

¿ Por que vemos muros donde no hay?. ¿ Por que no confiamos en nosotros mismos ?


Una vez mi mentor me dijo que para conseguir algo sólo tienes que estirar el brazo, tal vez no lo consigas, pero al menos no te quedará la duda de que hubiese pasado.