
"Ahí, al final de la calle, ya llega."
No podía evitar los nervios por su llegada, venía con un poco de retraso, pero ahí estaba.
Hace un año lo vi partir por esta misma calle, con su maleta, su traje de colores ocres, su cabello despeinado por el aire.
Le vi partir ligero de equipaje, tan ligero como llegaba. Ese aire nostálgico que siempre había tenido, lo rodeaba.
Su visión despertaba en mí sensaciones de tristeza, me sentía cansado, aletargado. Mi cuerpo pedía entrar en un estado de hibernación que no se podía permitir.
A su alrededor el tiempo parecía detenerse, las cosas se volvían más lentas. Todo parecía prepararse para irse a dormir.
Aun así, estaba alegre de que llegase.
Este año su llegada era especial, muy especial, marcaba el inicio de la última etapa de un viaje, un viaje iniciado hace ya largo tiempo.
Pero no era momento de pensar en eso, intente despertar mi cuerpo, me puse mi mejor sonrisa y decidido abrí la ventana, dejando que el aire frío llenase mi cuarto, deje que se llenase de los olores que traía.
Lo salude desde la ventana y claramente le dije
Acompáñame en la última etapa de mi viaje, y cuando partas, espero que lleves a lo largo del mundo la buena nueva de la llegada de Lita.
No podía evitar los nervios por su llegada, venía con un poco de retraso, pero ahí estaba.
Hace un año lo vi partir por esta misma calle, con su maleta, su traje de colores ocres, su cabello despeinado por el aire.
Le vi partir ligero de equipaje, tan ligero como llegaba. Ese aire nostálgico que siempre había tenido, lo rodeaba.
Su visión despertaba en mí sensaciones de tristeza, me sentía cansado, aletargado. Mi cuerpo pedía entrar en un estado de hibernación que no se podía permitir.
A su alrededor el tiempo parecía detenerse, las cosas se volvían más lentas. Todo parecía prepararse para irse a dormir.
Aun así, estaba alegre de que llegase.
Este año su llegada era especial, muy especial, marcaba el inicio de la última etapa de un viaje, un viaje iniciado hace ya largo tiempo.
Pero no era momento de pensar en eso, intente despertar mi cuerpo, me puse mi mejor sonrisa y decidido abrí la ventana, dejando que el aire frío llenase mi cuarto, deje que se llenase de los olores que traía.
Lo salude desde la ventana y claramente le dije
Hola otoño
Acompáñame en la última etapa de mi viaje, y cuando partas, espero que lleves a lo largo del mundo la buena nueva de la llegada de Lita.




